El problema es el sistema [y la forma de difundir las ideas]

Esta es mi visión sobre una cuestión elemental a la hora de avanzar las ideas de la libertad: la difusión. Sin una buena estrategia de difusión se carece de cualquier tipo de llegada a aquellos que no conocen la filosofía de la libertad o que tienen una imagen torcida del liberalismo.

Las oportunidades que existen para liberales y libertarios en tener un espacio para dar a conocer sus ideas son relativamente escasas. A diferencia de los estatistas, socialistas, planificadores centrales, redistribuidores, corporativistas, y demás que gozan de la posibilidad de, cuando quieren, obtener una entrevista en un diario o en la TV, la posibilidad de escribir una editorial o de ser llamado; por una radio, los liberales carecemos de todos esos espacios, por distintos motivos que no vamos a analizar ahora.

Teniendo en cuenta esta realidad, es importante que cuando se presenta la oportunidad de expresar en que consisten la filosofía de la libertad se aproveche al máximo ese tiempo. Ya sea en un escenario con 50.000 personas, o en un grupo de Facebook, en una entrevista en un diario de gran tirada, o en un blog personal, es fundamental optimizar ese tiempo disponible e ir a los fundamentos del liberalismo libertario. Esto es, dejar de lado por un momento la coyuntura, y señalar, a partir de casos concreto si se quiere, como se viola el principio de no agresión, como el intervencionismo nunca termina en la primer intervención, como un estado intervencionista se convierte en un estado autoritario, como los derechos individuales y la «libertad económica» no puede ser separadas en dos categorías distintas, y un largo etc. Temas medulares a la hora de desarrollar los pilares de una sociedad libre.

Si hay algo que diferencia a los liberales y libertarios de la mayoría de los que apoyan otras ideas políticas es que los primeros suelen tener una amplia base de conocimientos sobre distintos aspectos, que les permiten analizar los problemas y las situaciones que se dan a diario , a través de un análisis diferente a los que hacen el resto. Este análisis involucra identificar las alteraciones y distorsiones que provoca el estado con su intervención, en los diferentes contextos. Por eso mismo, la mejor estrategia para poder avanzar con las ideas de la libertad es poner a disposición de los demás las herramientas necesarias para llegar a ese razonamiento. Apelar al humor barato, insultos, rumores que carecen de asidero, y otras herramientas de baja estofa, son las que los liberales deberían evitar.

Por otra parte, el resto de los que suelen involucrarse en la arena política no suelen discutir idea alguna, predominan en sus discursos expresiones de deseo, o los fines que quieren alcanzar, pero en el camino, ignoran los medios a ser utilizados, y con ello las leyes que domina el campo de la acción humana. En su mundo un decreto, una ley, o una resolución ministerial, resuelve el hambre, la inseguridad y la pobreza. Son los slogans, las descalificaciones y la falta de teoría alguna la que predomina en esos discrusos.

Por todo esto, los liberales debemos marcar aún más la diferencia, y aprovechar todos esos conocimientos en distintas áreas para distinguirnos de los vendedores de ilusiones y promotores de un falso bienestar. Centrarse en los principios de una sociedad libre, en como estos son moral y utilitariamente superiores a los principios que rigen una sociedad que tiene como base el uso de la coerción estatal, y de esa manera proveerle a aquellos que no las tienen, las herramientas de análisis que permiten entender como es el gobierno el obstáculo entre el individuo y el bienestar, y su plenitud, y la paz.

Otra ventaja en apelar a los fundamentos de la sociedad libre y no a realizar meras críticas coyunturales que se disipan con la renuncia del político criticado, o con la corrección temporal de X política, es dejar en claro que el problema no recae sobre el gobernante de turno o los legisladores que están en la cámara al momento de votar. El liberalismo es una filosofía política que rechaza el status quo, que propone un cambio radical en las instituciones, en la manera de vivir en sociedad. El liberalismo no propone un cambio de nombres, lo que propone en es un cambio de paradigma.

A la hora de defender las ideas de la libertad, debemos hacer foco en cuestiones abstractas, no personalizar los ataques a la instituciones que oprimen al individuo, no identificar al estado policial con una persona, sino con un mecanismo, con un actuar. De esta manera, la persona que está del otro lado comenzará a realizar asociaciones entre conceptos y acciones introduciendo en su capacidad de análisis los conceptos que sostienen a una sociedad libre.

Cuando las críticas se asocian a un gobierno determinado, pierden fuerza, se difuminan con el gobierno o con la persona, cuando alguien puede aprehender y comprender los conceptos fundamentales de una sociedad libre, la semilla está plantada, y se inicia un camino que solamente esa persona podrá recorrer a la velocidad que quiera, asumiendo todos las responsabilidades y las consecuencias que implica convertirse en un defensor de las ideas de la libertad. Que aunque se trate de una ardua tarea, puedo asegurar que uno se va a dormir con la satisfacción de saber que no se equivocó.

Anexo: agrego un pequeño ejemplo de lo que viví hoy mientras esperaba subir a un ascensor y escuchaba la conversación de dos personas al lado mío:

– Viste que van a sacar los subsidios.

– Si, me parece muy bien. Ellos, además se subsidiaban a ellos mismos, fijate si no con los casinos…

Queda claro que la persona sabía que había algo mal con los subsidios, pero no llego al fondo de la cuestión. No puedo exigirle a esa persona que no es liberal ni seguramente leyó sobre política, economía, etc. que conozca la razón de fondo por lo que los subsidios están mal, pero si los liberales incurrimos en ese tipo de argumentos, volviendo a la introducción del artículo, estamos perdiendo espacios para expresar, difundir  y avanzar las ideas de la libertad.

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Un delincuente en el mundo del revés

Las últimas dos semanas estuve viajando, y aproveché el haber saltado las barreras arancelarias dispuestas para proteger a un grupo de «empresarios» e hicé algunas compras de cosas que en Buenos Aires están mucho mas cara, básicamente ropa y productos electrónicos.

La última semana del viaje, además de las luces cegadoras y los rascacielos que nunca se terminan, el tema de conversación principal fue de que forma esconder todo lo que compramos (que no era mucho tampoco) . ¿Esconderlo? Así es, cuando uno regresa al país sólo puede ingresar, libre de impuestos argentinos, mercadería por el valor de 300 dólares por persona. Una vez cubierta esa franquicia, se debe pagar el 50% por el valor ingresado. Por ejemplo, me compró una computadora de 500 dólares, 300 van libre de impuestos, pero por los 200 restantes debo pagar 100 dólares que se sumarán al botín del fisco. El siguiente producto ya no tendrá franquicia y deberá pagar el 50% sobre el 100% de su precio.

No hay mayor sentimiento generalizado de injusticia que ese, volver de un viaje y que te fuercen a pagar nuevamente por lo que uno ya pagó de manera voluntaria. Es generalizado, porque incluso aquellos que defienden medidas proteccionistas no entienden por qué deben pagar por algo que ni siquiera se fábrica en el país, una Playstation 3, un iPhone, o una cámara de fotos japonesa. El estado siempre quiere su tajada.

Como decía al comienzo del post, la última semana me devané los sesos pensando como esconder las pocas cosas que compré,  y una amiga me decía muy acertadamente, como de costumbre, que hacen que uno empiece a actuar como si fuese un delincuente, cuando en realidad los delincuentes son ellos.

Está es la alternativa a no obedecer al estado, graficada por Botero.

Si todavía es necesario reafirmar y demostrar  la naturaleza exclusivamente violenta que tiene cada acto del estado, estamos ante uno de los ejemplos más gráficos de esa naturaleza. Todo el proceso que implica viajar comienza mucho antes de la compra de los pasajes. En primer lugar, para poder comprar los pasajes, es necesario haber obtenido el dinero necesario para comprar los pasajes, alojamiento, etc. y para hacerlo, la única manera es que uno haya brindado un servicio valorado por la sociedad, y que los demandantes de ese servicio me hayan dado el dinero de forma voluntaria, o en todo caso que otro lo haya hecho y que me haya cedido voluntariamente esa cantidad de dinero (herencia o regalo)*, una vez ofrecido un producto o servicio valorado, puedo decidir como disponer de mi dinero, y como quiero viajar voy a darle parte de ese dinero a una aerolínea a cambio del transporte aéreo, a los hoteles a cambio de alojamiento, etc.* y así también con las compras que haga en el destino.

Sin embargo, todas esas situaciones pacificas se ven desvirtuadas en el puerto de salida, y de entrada. Respecto de la salida, ya Alberto Benegas Lynch (h) relató su experiencia para salir de Guatemala, respecto de la  entrada a un país, y especialmente en Argentina, un grupo de personas, uniformadas , espera ansiosamente revisar entre tus pertenencias personales para encontrar algo por lo que uno ya pagó y forzarte a pagar un extra, que permita ingresar tu propiedad al país. Ya no se trata de un intercambio voluntario, por un lado el individuo que ingresa con todo su derecho productos que van a otorgarle una mejor calidad de vida a él, y porque no, según el caso, a los demás. Es una relación unilateral, uno paga, y a cambio no recibe nada. Mas que una transacción o un pago, cancelar la tasa aduanera es más parecido a ceder ante la demanda del extorsionador. Por último, de este intercambio forzoso, una parte sale ganando, y otra sale perdiendo.

Lo más descarado de todo es que a diferencia del resto de los intercambios, donde a priori se produce un beneficio mutuo, a pesar de que nadie anda promocionando este beneficio porque está presente dentro de la mente de cada individuo al momento cambiar algo que valora menos por algo que valor más, al momento de justificar el pago de esa extorsión se ensalzan supuestos beneficios que tiene la víctima para ser robado. Los argumentos van variando, desde los utilitarios que alegan motivos proteccionistas [enfoque tratado acá y acá , entre otros] hasta aquellos que justifican el inicio uso de la fuerza por parte del estado ya que representa el «precio que hay que pagar por vivir en la sociedad», un argumento cínico y muy utilizado que merecería un post aparte, pero mientras tanto podemos decir que constituye una verdadera contradicción afirmar que mediante el acto más anti-social por naturaleza, que es el inicio del uso de la fuerza, uno pueda lograr vivir en una sociedad pacifica, voluntaria y libre.

No soy un delincuente y los propios delincuentes me tratan como uno. Ellos son delincuentes, y tienen su propio grupo de idolatras y aduladores. El mundo del revés.

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*Esta el caso de los empleados estatales, empleados de empresas que sobreviven gracias a subsidios, empresarios prebendarios, banqueros que poseen ciertos privilegios por la ley bancaria y el sistema de reserva fraccional, etc. pero a los fines de simplificar el ejemplo, los dejamos afuera.

** Una vez más omitimos toda la cuestión de impuestos en hoteles y, especialmente, en pasajes de avión, para simplificar el ejemplo.

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La coherencia de Cristina Kirchner

Abrir, como todas las mañanas, el sitio de La Nación y encontrarse con un titular que dice «Cristina Kirchner reclama terminar con el anarco-capitalismo financiero» me produjo una sensación encontrada, por un lado la inusualidad de ver en un medio tan mainstream como La Nación la palabra «anarco-capitalismo», publicidad gratuita podría decirse. Por el otro, hoy había cambiado de «enemigo», dejó a un lado el neoliberalismo y apuntó, al anarco-capitalismo.

Supongo que su referencia a ideas muy interesantes como el anarco-capitalismo, fue una mera casualidad, fue la estadística y no la lógica lo que hizo que llevara a usar ese concepto. De todas maneras, hoy mucha gente se estará preguntando de qué se trata el anarcocapitalismo. 

Ahora bien, extractos de ese discurso fue levantado por muchos medios, y así como la mención a esa filosofía política fue por ignorancia y no con intención, la misma conclusión se puede alcanzar para el resto del discurso.

Para alejar acusaciones de parcialidad siempre apelo a la fuente del  discurso.

Empezamos con uno de los párrafos mas resonantes:

Porque yo creo que estamos hoy, -sinceramente lo voy a plantear más tarde con mis colegas- en una suerte de capitalismoanárquico o anarco capitalismo financiero, si se me permite. Los mercados financieros hoy están en los commodities y conviene en los commodities, mañana o pasado mañana están en el petróleo según como vaya el petróleo, y pueden mañana dedicarse a los mercados de caramelos si realmente tienen posibilidades de obtener un peso más sin trabajar, sin producir y sin invertir para perfectamente especular.

Haciendo sociales con Nico.

La ignorancia económica hace que desconozca que los especuladores son esenciales para aquellos que se dedican a producir bienes reales(sic). Al contrario de la presidenta, que se dedica a decidir como asignar dinero ajeno obtenido por la fuerza, los especuladores ofrecen diferentes servicios y facilidades:

Los principales servicios que ofrecen los especuladores son la asunción de riesgos, la aceleración de los ajustes del mercado y proveer liquidez. De esta forma, los especuladores ayudan a que el mercado (o a cualquier submercado que uno elija definir) funcione más eficientemente.

O como dice Walter Block:

Aún así, en lugar de honrar al especulador, los demagogos y sus seguidores le injurian. Prohibir la especulación en la comida tiene el mismo efecto en la sociedad que impedir que las ardillas almacenen nueces para el invierno: lleva a morir de hambre.

Aquellos interesados en el tema este artículo es bastante explicativo acerca de qué es la especulación y los servicios que ofrece el especulador. Cristina Kirchner debería saber, además, que ya hay un mercado de azucar, muy relacionado con el negocio de las golosinas, por lo que ya se dedican al mercado de caramelos, especulación no apta para diabeticos.

La Sra. se cree un sabelotodo, pero no sabe nada. Por ejemplo dijo:

Yo sostuve en la reunión de Londres del día 2 de abril, que era necesario obligar a los sectores financieros a volcar a la economía real, esos recursos, porque si no hay consumos, señores, no hay capitalismo, no hay posibilidades de crecimiento de la economía.

Bueno, seamos honestos, no es culpa de CFK, el consumo como motor de la economía es la teoría keynesiana para salir de las recesiones, pero como el economista Robert Murphy explica, está teoría desconoce el proceso de producción anterior necesario para que se pueda dar ese consumo:

Con toda la charla del gasto de consumo y el ingreso nacional, a menudo nos olvidamos de que la producción real debe tener lugar antes de que la gente pueda consumir algo. No importa la cantidad de piezas de papel verde que tengan en su billetera; no se puede «demandar» una TV a no ser que el negocio tenga una  TV en sus góndolas. Yendo un paso para atrás, no importa cuantos clientes estén haciendo fila fuera del local, el supervisor de Garbarino no puede ofrecer en sus estantes una TV a no ser que el fabricante las haya hecho anteriormente. Y por supuesto, el fabricante no lo puede hacer — sin importar cuanto dinero le ofreció el supervisor de Garbarino — a no ser que pueda encontrar suficientes trabajadores, y suficientes partes necesarias, para fabricar las TVs.

Por último, y para no seguir dejando en rídiculo a la presidenta, y por qué no, al 54% de los votantes:

 O sea lo que estoy proponiendo es volver al capitalismo en serio, porque esto que estamos viviendo, señores, no es capitalismo. Esto es un anarco-capitalismo financiero total, donde nadie controla a nadie.

G-20. Un consorcio internacional de criminales. El delirio de creer que 20 personas puede solucionar los problemas de 7 mil millones.

El «capitalismo en serio» en el universo K, es un capitalismo estatal, dónde los gobiernos tengan el poder de decidir que hay que producir y cuanto producir (no exagero, si no leer lo que dijo: No hay posibilidades de especular, no hay posibilidades de obtener mayores o menores tasas de interés, si no está regulado también el mercado financiero en cuánto va a invertir, a quiénes va a financiar, cómo vamos a financiar, en qué condiciones. ¿A quiénes vamos a financiar?), bueno, algo muy parecido, o igual a lo que vivimos en este momento.

El problema es el sistema actual, donde nadie controla a los políticos.

Nos queda la última pregunta ¿se debió la última crisis a la falta de regulación?, la idea eje del discurso en la  cumbre del G20, en Cannes. David Howden, resumiendo las ideas de Phillip Bagus  y su libro La Tragedia del Euro, explica los factores de la actual crisis del Viejo Continente.

 

Una política monetaria centralizada y dirigida a través del Banco Central Europeo, en Frankfurt, promovía un programa de inestabilidad de más de una década. Una política de tasa de interés única para la unión monetaria produjo una divergencia extrema de las tasas de interés de distintos países. Los países periféricos de alta inflación — conocidos afectuosamente como los PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España) —  fueron testigo de como sus tasas de interés reales se desplomaban a los niveles más bajos que sus ciudadanos jamas fueron testigos.

Un frenesí de gasto surgió de estas tasas de interés bajas. Los activos sensibles al tipo de interés — casas y otros proyectos de construcción — se dispararon hasta llegar a un exceso. La economía española construyó 700.000 nuevas casas en 2006, más que Alemania, Francia. Reino Unido (que experimentó su propio boom), produjeron todos juntos. Hoy en día en  España se encuentran un millón de unidades de vivienda vacías, más que en todo Estados Unidos.

Al mismo tiempo, un tipo de cambio artificialmente alto causó que los precios de importación cayeran dramáticamente en los países periféricos. Italianos, españoles y griegos — pueblos acostumbrados a una moneda de menor valor que sus vecinos del norte de Europa —  vieron la ola de la convergencia de las monedas del continente a fines de los 90s y principios de los 2000. El movimiento hacia una moneda común significaba que iba a existir un valor común para esa moneda. El predominio de la economía alemana, con su poderoso Deutschmark, significaba  que esos países de la periferia iban a ser forzados hacia una unidad monetaria mas fuerte que las monedas locales anteriores.
La consecuencia fue una auge del consumo alimentado por las importaciones. Los precios reales de los bienes cayeron dramáticamente. Se generaron grandes e insostenibles balanzas comerciales entre los países del sur e Irlanda.  Dicho sea de paso, Alemania cuyo tipo de cambio se redujo relativamente para acceder al euro, experimentó el efecto contrario. Las exportaciones alemanas se tornaron relativamente baratas, dando lugar a un auge basado en exportaciones.
Este estado de desequilibrio no llegó a su apogeo por su propia cuenta. Una política monetaria centralizada, llevada adelante por el Banco Central Europeo dio lugar a efectos perjudiciales para todos. Esta es la verdadera tragedia del euro.

Aquellos que deseen profundizar deberían leer esta exposición de Jesús Huerta de Soto.

Conclusión. Después de haber analizado extractos del discurso no podemos más que felicitar a la presidenta por su coherencia, proponer un diagnostico equivocado, una solución equivocada, utilizar los conceptos equivocados, y dejar en evidencia que sus creencias sobre la economía están equivocadas.

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Tiempos difíciles

«Se vienen tiempos difíciles», puede sonar a una advertencia catastrófica, al mejor estilo Carrió. No se si debe tomarse de manera catastrófica pero es necesario prestar atención y estar alerta a las próximas acciones del gobierno.

No me gusta escribir en tono tremendista, alarmista, conspiracionista, típico de cadenas de e-mail infundadas que intenta crear miedo y pánico cuando no lo debería haber. Pero creo que en estos momentos, no expresar mi opinión respecto de lo que puede llegar a pasar sería un acto de irresponsabilidad, y de pasividad ante lo que puede venir. Lo único que espero es estar equivocado, pero leer este tipo de noticias me hace pensar eso:

«Al igual que el líder de la nación libia, hemos sido militantes políticos desde muy jóvenes, hemos abrazado ideas y convicciones muy fuertes y con un sesgo fuertemente cuestionador al status quo» CFK sobre Muammar Khadaffi

Pero el dato saliente del día fue que la cruzada se cobró sus primeras dos víctimas. Por lo menos dos presuntos «arbolitos», uno en el centro de Salta y otro en la City cordobesa, fueron detenidos con apoyo de la Policía Federal porque «quisieron escaparse cuando se les preguntó si podían justificar los fondos que llevaban para hacer la operación», relataron las mismas fuentes.

Detener a dos personas por cambiar dólares es traspasar un umbral, que hasta el momento no se había  cruzado. Es afectar directamente libertades personales en su objetivo de intentar controlar la economía. Es verdad que no existe la posibilidad de disociar la llamada libertad económica, de las libertades civiles (como si las económicas no la fueran), o derechos individuales, pero de está manera el gobierno abre una nueva etapa: avanzar directamente sobre las libertades personales como parte de su intervencionismo.

Lo describió Hayek en Camino de Servidumbre, como los gobiernos intervencionistas tienen, para mantenerse en el poder con políticas de ese tipo, ejercer un control social que termina vulnerando las libertades civiles.

Lamentablemente, desde acá sólo podemos preguntarnos dos cosas, por dónde van a empezar y qué podemos hacer para detenerlo.

Será cuestión de esperar y ver como se desenvuelven los hechos, pero, una vez más manteniéndose alerta.

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El derecho a quedarme donde estoy

Los libertarios tenemos ciertas posturas que, con razón, son controversiales. Los impuestos constituyen un robo, la escolarización compulsiva hay que eliminarla pues es la herramienta de adoctrinamiento estatal por excelencia, el gobierno no debería tener ningún papel en cuanto a la determinación de la oferta de la moneda (¡ningún papel!), entre otras.

Un argumento, bastante rudimentario por cierto, esgrimido contra varias de estas posiciones, en especial contra el aumento de impuestos, es el siguiente: «Si no te gusta este país, y no te gusta pagar impuestos sos libre de mudarte.»  Es un clásico que tarde o temprano es invocado en momentos de desesperación, cuando se quedan sin argumentos para justificar las imposiciones del gobierno sobre las personas.

Un ejemplo es la discusión que se dio el otro día en los comentarios de este post del Opinador Compulsivo, donde un anónimo publicó el siguiente comentario:

«El estado no te expropia. Te exige una contribución tan legitima como que yo en mi pub te exiga un impuesto por derecho de espectaculo. Desde el momento que permaneces en mi pub o en el territorio nacional haces una aceptacion implicita a las reglas que fijo yo o el estado nacional. Si no te gusta, podes optar libremente por otros pubs o estados nacionales.»

Una versión más elaborada, pero igual de falible que el argumento simple.

Frente a esto existen varias lineas argumentales que se pueden tomar para refutar un argumento tan endeble, y que expone las falencias e inseguridades del interlocutor, muchas de ellas pueden ser usadas conjuntamente. Veamos las opciones:

La culpa de la víctima.  En primer lugar, cuando alguien te invita a retirarte porque otro está violando tus derechos, lo que sugiere es convertir a la víctima en culpable. Entonces, si el impuesto es un robo ¿por qué culpar a la víctima? ¡¿por qué decirle a la víctima de un asalto mediante impuestos «si no te gusta te podes ir»? Si el autor del robo no fuese el estado, entonces sería el delincuente el que estaría escapando para no ser vuelto a robar. Según los que esgrimen este argumento, es la víctima quién tiene que escapar para que no vuelva a ser robada.

Ad hominem. Por otra parte la persona que invita a irse a la persona que esta en desacuerdo con los impuestos (o con cierto nivel de impuestos) está cambiando el eje del debate. La cuestión es la naturaleza y el efecto de los impuestos en los derechos individuales y/o las consecuencias económicas,  si uno quiere quedarse o irse a otro país con menor carga impositiva es un tema totalmente distinto. Si no te gusta te podes ir, es la salida para escapar al debate, es trasladar el debate sobre los impuestos a discutir sobre la persona en si, por eso que termina siendo una falacia ad-hominem.

La imposibilidad del cambio. Está claro que una persona que está discutiendo sobre los impuestos y sobre como debería ser la sociedad en la que vivimos o el rol del estado en la misma. Si una persona te dice «Si no te gusta andate» niega la posibilidad de cambio. Una vez más, se corre el eje de la discusión, y se apela al conformismo como arma de disuasión de nuevas ideas.

El caso del pub. Por último, y yendo al ejemplo concreto expuesto más arriba, la asimilación de un pub con un estado es completamente irracional. Las transacciones que se llevan a cabo en un pub son estrictamente voluntarias, desde el ingreso al mismo, la demanda de servicios, y el pago de estos, están basados en un contrato conocido por ambas partes, y consentido, donde el pub no puede, por más que sus reglas asi lo dispongan, violar los derechos individuales de las personas. La comparación del estado y el pub es comparar, en términos de Oppenheimer, los medios económicos con los medios políticos. Una comparación mucho mas certera para el estado es con las mafias, actúan de manera similar, ofrecen «servicios» que uno no demandó, ceder ante las extorsiones son el «precio para vivir en paz» y si no pagas podes perder tu libertad, tu propiedad, y hasta tu vida. Esa persona, no entendió nada.

En conclusión, este tipo de argumentos representan o una falsa alternativa o un desvío del asunto en cuestión, evitando de esa manera tratar el punto esencial de lo que se está discutiendo, y confundiendo lo que son intercambios voluntarios respetando los derechos de las personas con violaciones alevosas de los mismos. Mi opinión es que si alguien está dispuesto a defender las relaciones de violencia intrínsecas en el estado, que lo acepte, que admita que no tiene problemas en violar los derechos de los demás (y que violen el suyo propio), pero que no esconda la realidad bajo la falsa posibilidad de elegir no ser parte de su modelo opresor.

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Preguntas y Respuestas #1

Una selección de algunas mejores preguntas que estuve respondiendo a través de formspring.me, 30 en un solo día, es un numero alto, y todavía quedan algunas más por responder. Varias respuestas fueron publicadas en en nuestro twitter.

Una aclaración, si bien intento ser imparcial, las respuestas pueden ser tendenciosas a favor de mi postura y mi interpretación del liberalismo/libertarismo, por supuesto que pueden existir (y de hecho las hay) diferencias con mis co-bloggers.

El trió del Ma l
Si se eliminaran los organismos internacionales en pos de la descentralizacion y la correcta administracion del dinero de los contribuyentes, ¿ante quien deberian rendir cuenta los Estados/gobiernos que abusen de su poder?

Es que los estados no rinden cuentas ante los organismos internacionales, son integrantes de estos, y los manejan a gusto en caso de ser países poderosos, o no se someten a los mismos en caso de no gustarles las políticas que emanan de ellos. La eliminación de los organismos internacionales (FMI, BM, etc.) sería un alivio para los países desarrollados, porque estas entidades, creadas por recomendación de Lord Keynes, no han hecho mas que proponer políticas económicas defectuosas promotoras del endeudamiento, funcionaban como proveedores de drogas gratis al drogadicto, y al que nunca había probado.
El que mejor controla al gobierno es una sociedad preocupada por la erosión de sus libertades, que le haga saber a los gobernantes cuando se pasaron en el ejercicio de sus poderes. Una sociedad de hombres libres, y no un rebaño como tenemos ahora. Ya dijo Jefferson, «el precio de la libertad, es la eterna vigilancia».

¿Cuál es su posición respecto a la pornografía en diarios y revistas de amplia circulación?

Creemos en la propiedad privada, por lo tanto los diarios y revistas tienen el derecho a publicar lo que quieran en sus páginas, con su tinta, y sus imprentas, incluyendo pornografía en revistas de amplia circulación y los diarios más grandes de tirada nacional. Eso no quiere decir que este bien que haya pornografía por todos lados, o que los diarios y revistas van a ejercer ese derecho, no creo que la gente apruebe esa conducta de la publicación si no espera encontrarse con fotos porno en las mismas, y menos si es una revista familiar, por lo que tienen el derecho a hacerlo, asi y todo de tenerlo no creo que cambie mucho.
Dijo Rothbard «No es asunto de la ley – aun cuando fuese practicamente posible, que, por supuesto, es poco probable que lo sea – hacerle bien a alguien o ser reverente o moral o limpio o recto. Esto queda para cada persona a decidir por si mismo».

¿Tierra Mapuche?

¿Cómo deberia funciona el derecho de apropiacion original, deberia tener límites? ¿Si un mapuche reclamara la Patagonia, esta deberia ser entregada?

El único límite debería ser la prueba efectiva del reclamo, un mapuche no podría reclamar toda la Patagonia, por dos motivos: en primer lugar, tengo entendido que no son los apropiadores originales. En segundo lugar, la apropiación original es sobre un territorio concreto, dudo que la Patagonia (que hasta el día de hoy está desolada) haya sido ocupada por completo por cualquier tribu. De hecho, es imposible que haya sido la Argentina ocupada por completo por los pueblo nativos porque numéricamente nunca hubiesen podido hacerlo. En última instancia si prueba fehacientemente su calidad de primer apropiador entonces podría pedir su restitución.

Menos estado, menos «Antoninis Wilsones»

¿Cómo haría un gobierno liberal a gobernar en Argentina con tanta corrupción en todas sus estructuras (gobernadores, intendentes, etc)? ¿Cómo se haría entender a la gente que actualmente esta presa (aunque no se de cuenta) del clientelismo-populismo?

Creo que en primer lugar achicando la estructura del gobierno es mas difícil ejecutar actos corrupción, si se maneja menos dinero, menos ministerios, menos burocracia, la posibilidad la corrupción baja. Además con un sistema federal de recaudación de impuestos, donde sen los municipios que coparticipen a la provincia, y a la nación y no viceversa, la población tendrá mas control sobre sus gobiernos locales.

Respecto de la segunda pregunta, es muy buena, y si supiese la respuesta sería barbaro. Por el momento, creo que lo más importante es mostrarle a la gente como la intervención estatal la perjudica en las distintas cosas de la vida, desde un punto de vista macro el sólo transcurso del tiempo demostrará la ficción en la que vivimos.

La revolución no será dada en concesión, ¡será privatizada!

¿Cómo es su posición respecto a servicios básicos como el agua, deben ser brindados por el Estado o sólo mediante privados?

Deben ser brindados como cualquier otro bien, por la opción del mercado. Abogamos la provisión privada de servicios, no así la privatizada que implica un control estatal y que la empresa que brinda el servicio es una mera concesionaria, y debido a esto tiene pocos incentivos para mantener la materia prima (porque sabe que su contrato vence en determinado momento), entre otras desventajas que ofrece esto. Se ha dicho que la provisión de estos servicios son un «monopolio natural» también, esto es una concepción equivocada: http://www.liberalismo.org/articulo/270/12/mito/monopolio/natural/.

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Steve Jobs (1955 – 2011)

Murió un emprendedor, un innovador, una persona que con sus ideas introdujo cambios en la manera en la que nos comunicamos, interactuamos, obtenemos información, la música, el diseño, y un montón de aéreas en el que no sabemos el impacto que tuvo, pero lo tuvo. Murió un héroe.

Murió alguien que ha hecho mucho más  por la humanidad en cualquier año de su vida, que cualquier político en toda su vida. Como lo describe el comunicado que emitió Apple, «un visionario y un genio creativo», que hizo de este mundo un mundo mejor, sin arrogarse la cualidad  de salvador o de brindar soluciones a todos los problemas, como hacen los políticos a los que estamos acostumbrados.

Steve Jobs es la antípoda de un político, la antípoda de un saqueador. Un productor.

El mundo ha sufrido una gran pérdida.

UPDATE: Agrego parte de la reflexión del economista Steven Horwitz sobre la muerte de Jobs:

A diferencia de los héroes militares y políticos en una guerra a los que estamos acostumbrados a celebrar. El hizo su dinero a través de la persuasión y no a punta de pistola, y por medio de beneficio mutuo y no por medio de la opresión y explotación. Aquellos que realmente deseamos una sociedad pacifica no deberíamos celebrar a los que fueron victoriosos en una guerra, si no a aquellos que crearon valor mediante el intercambio voluntario, pacifico y mutuamente beneficioso – intercambios que se dan miles de millones de veces por día. Y deberíamos hacerlo sin importar si fue un intercambio de bits electrónicos de magia, comida para que comamos nosotros, o instrumentos financieros que mejoran la circulación de capitales. Todos ellos crean valor y mejoran nuestras vidas, y todos sus beneficios merecidos.

Les dejo el ya clásico discurso que dio en Standford en el 2005:

 

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El mito de la obsolescencia programada

Mitos y confusiones respecto de una economía libre, es decir ausente de intervención gubernamental, hay para todos los gustos. Algunos son resultado de la ignorancia que existe en materia económica, por más que muchos crean tenerla muy clara, y otros son simplemente mentiras difundidas por aquellos que se verían perjudicados en una economía liberada.

El "Movimiento Zeitgeist" uno de los que proponen la idea conspirativa de la "obsolescencia programada"

El caso de la obsolescencia programada se queda a mitad de camino, en muchos casos es una realidad que los productos están previstos que duren una X cantidad de tiempo, los materiales utilizados, los costos en general, la expectativa de la aparición de una nueva tecnología, son todos factores que influyen en el tiempo en que un producto, que tiene incorporada tecnología se convierta en obsoleto. Sin embargo, ciertos grupos (el Movimiento Zeitgeist es uno de ellos) generan cierto tufillo conspirativo alrededor de la obsolescencia programada, y la consideran una razón más como para oponerse al libre mercado.

El argumento utilizado, por ejemplo, por miembros del Movimiento Zeitgeist es algo así:

«Se denomina obsolescencia programada a la determinación, planificación o programación del fin de la vida útil de un producto o servicio de modo que este se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible tras un período de tiempo calculado de antemano, por el fabricante o empresa de servicios, durante la fase de diseño de dicho producto o servicio. La obsolescencia programada tiene un potencial considerable y cuantificable para beneficiar al fabricante dado que el producto va a fallar en algún momento, obligando al consumidor a que adquiera otro producto nuevamente. El objetivo de la obsolescencia programada es el lucro económico inmediato, por lo que el cuidado y respeto del aire, agua, medio ambiente y por ende el ser humano, pasa a un segundo plano de prioridades. Cada producto que se vuelve obsoleto, supone contaminación. Es un evidente problema del actual sistema de producción y económico: no se ajusta en absoluto a la armonía y equilibrio de la naturaleza en la que vivimos.

Evolución de los celulares: la obsolescencia como signo de prosperidad

En sintesís, las empresas ganan millones de dolares al fabricar productos que luego de determinado tiempo indefectiblemente fallan, y nos obligan a comprar nuevos productos, que muchas veces son iguales que los anteriores pero con un nuevo aspecto. Por supuesto que no son los únicos, desde una visión algo más académica el economista John Kenneth Galbraith sostenía las mismas ideas.

Es necesario terminar con este mito, y explicar porque están equivocados los que sostienen estás teorías, muchas veces en tono conspiranoíco. Aprovechamos que sobre este tema se ocupó Lew Rockwell hace algunos años en este artículo, para aclarar un poco el asunto.

Comienza Rockwell señalando que el razonamiento descripto anteriormente parte de supuestos falsos:

En primer lugar, el modelo supone que los fabricantes son mucho más inteligentes que los consumidores, que son tratados como una especie de víctimas pasivas de los poderosos intereses capitalistas. De hecho, en el mundo real, son los fabricantes los que se quejan de que tienen que mantenerse al día con los molestos consumidores, que cambian constantemente, que buscan lo barato, y que descartan los productos y los cambian por otros por razones tanto racionales como misteriosas.

Es decir, como bien explica Mises en «La Acción Humana», el consumidor es el «rey del mercado» y son los fabricantes los que deben adaptarse a ellos para sobrevivir, no ellos a los consumidores.

En segundo lugar, dice Rockwell:

El modelo parte de la curiosa presunción que los productos deberían durar el mayor tiempo posible. La realidad es que en el mercado no existe una preferencia predefinida sobre cuanto deberían durar los productos. Esa es una característica del proceso de producción que lo maneja por completo la demanda de los consumidores.

Las viejas batidoras, planchas, y otros elementos que solían durar décadas, eso añoran aquellos que ven detrás de la obsolescencia programada  una conspiración de los grandes intereses corporativos, algún enemigo grandilocuente similar.

Rockwell responde:

Pero ¿es este [el de la obsolescencia programada] un argumento contra el mercado o es sólo un reflejo de las preferencias del consumidor que prefieren otras características (precio más bajo, tecnología más nueva, o diferentes prestaciones) más que la longevidad del producto? Yo digo que es lo último. Al haber bajado el precio de los materiales, tiene más sentido reemplazar un producto que crear uno que dure para siempre. ¿Querés una batidora de $500 que dure 30 años o una de $80 que dura 5 años? Lo que sea que prefieran los consumidores es lo que a la larga domina el mercado.

Un procesador de textos que, a diferencia del Word, pasa de generación a generación, no requiere actualizaciones, no tiene virus, y tiene compatibilidad con todos los formatos. ¿Lo quieren?

Claro que porque Lew Rockwell escriba esto no quiere decir que sea verdad. Sin embargo tenemos un argumento más convincente que nos asegura que son los consumidores los que deciden la duración de los productos: la competencia. Si realmente los consumidores valoraran más la longevidad de un producto a otra característica, y estuviesen dispuestos a pagar el precio, un fabricante podría ofrecer un producto que resista décadas y décadas. La realidad contradice esa tendencia, en un mercado libre podemos conocer cuál es la preferencia predominante simplemente mirando que tipo de producto se ofrece habitualmente.

Además, este tipo de argumentación contra la obsolecencia programada tiene cierto tinte elitista, según lo analiza Rockwell:

Es común que la gente hoy en día se fije en una pared hueca o en algún artículo hecho de plástico y diga: ¡Que productos baratos y de mala calidad! En los viejos tiempos, los fabricantes se preocupaban de la calidad de lo que hacían, ahora a nadie le importa y estamos rodeados de basura!  Bueno, la verdad es que lo que llamábamos de alta calidad en el pasado no estaba disponible para las masas en la misma medida que lo está hoy. Las autos durarían más en el pasado pero menos gente podía ser dueña de uno de la que lo puede ser en el mundo actual, y eran mucho mas caros (en términos reales).

Por último, concluye Rockwell:

Podes llamar a esto obsolescencia programada si querés. Está programada por los productores porque los consumidores prefieren mejoras a permanencia, disponibilidad a longevidad, que pueda ser reemplazado a que pueda ser reparado, movimiento y cambio a durabilidad. No es un desecho porque no existe una norma eterna por el cual podemos medir y evaluar la racionalidad económica detrás de lautilización de los recursos en la sociedad. Esto es algo que sólo puede ser determinado y juzgado por las personas que utilizan los recursos en un entorno de mercado.

Muchas veces las características del mercado libre que  algunos pueden percibir como negativas, en realidad, son características  a las que se adecuan los productores por la necesidad de satisfacer a la demanda de consumidores. El sentimiento de que «todo tiempo pasado fue mejor» es solamente una idealización de esos tiempos pasados, hoy vivimos en una sociedad más prospera, y con un acceso más amplio a una gama de productos que ni siquiera los reyes de siglos anteriores se imaginaron poseer, aún cuando la durabilidad de los mismos es menor que hace 50 años.

Preguntas y (tal vez) respuestas

El estado no nos obliga a contestar preguntas de nuestros lectores, pero cómo sabemos que probablemente tengan preguntas para hacer, reabrimos el formspring de quenotepisen, en la barra lateral pueden ingresar su pregunta, o pedido para escribir sobre algún tema en particular.

O acá:

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Tevez, Cabak, la FIFA y una sociedad libre

Carlos Tevez, (ex?)jugador del Manchester City, protagonizó la última semana un episodio lamentable que demuestra su falta de profesionalismo:

El entrenador decidió hacerlo ingresar cuando su equipo perdía por 2-0 ante Bayern Múnich, pero «El Apache» lo desafió negándole su presencia en el segundo tiempo

«Estoy muy desilusionado. Se negó a jugar. Para mí, está afuera», dijo enojado el italiano Roberto Mancini en la conferencia de prensa ofrecida al término del partido en Múnich. El técnico aseguró que quiso que Carlos Tevez ingresara en la mitad del segundo tiempo, pero él no quiso hacer el calentamiento.

Tiempos felices para Tevez, en el City

A todo esto, la FIFA tomó conocimiento de la actitud del delantero de los citizens y a través de su vicepresidente quiso intervenir en el tema:

La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) tomó partida en el escándalo que desataron el delantero Carlos Tevez y el entrenador Roberto Mancini, al reclamar hoy que se le aplique al jugador argentino una suspensión internacional cuyo propósito final es evitar que este tipo de actitudes se repitan.

En declaraciones a la agencia alemana de noticias DPA, el vicepresidente de la FIFA el norirlandés Jim Boyce comentó que lo ocurrido durante el segundo tiempo del partido que el Bayern Munich le ganó a Manchester City 2 a 0 «fue despreciable».

«La FIFA debería tener el poder de prohibir al jugador tomar parte de forma activa en el fútbol», según consigna la agencia alemana en uno de sus cables.

Y acá entra el conductor de TV y radio, Horacio Cabak, que  en su programa de radio en la tarde de Delta FM (90.3), comentaba la noticia dando su opinión. Él sostenía que la única autoridad que podía sancionar a Tevez era su club, quién lo había contratado. Si Tevez había firmado un acuerdo con el Manchester City, la situación la debía resolverse entre ellos, sin intromisión de tercero ajeno al contrato. «¿Quién era la FIFA para meterse en un contrato que no tenía nada que ver?»

Khaldoon Al Mubarak, Presidente del Manchester City, al que quiere puentear la FIFA

Suponiendo que contractualmente la FIFA no tenga nada que ver, la opinión de Cabak me pareció muy coherente. Su razonamiento no fue complejo, ni basado en teorías llenas de números, citas académicas ni nada por el estilo. Una idea simple y fácil de ser implementada, su queja contra la FIFA era la siguiente: permitan que Tevez y el Manchester City resuelvan sus diferencias sin que nadie se impongan por sobre sus voluntades.

Esta idea tan sencilla, extrapolada a todas las relaciones sociales, es la esencia de la sociedad libre que desde acá constantemente proponemos. Sea la FIFA como es en este caso, o sea el estado como es en la , la respuesta es la misma: dejen a las personas decidir sobre su propia vida.

El estado se mete en las relaciones sociales, y como dijimos hace poco, las desvirtúa. Cuanto más poder estatal, menos poder social.

Es el estado el que convierte la relación empleado-empleador que por definición se trata de una relación de cooperación, en una relación de enemigos o adversarios al incorporar en esa relación todas las leyes laborales.

Es el estado el que convierte a un empresario que para sobrevivir en el mercado debe prestar atención a lo que los consumidores demandan, cumpliendo así una función social, en un grupo de parásitos que buscan de complacer al funcionario de turno, en vez de los consumidores, para obtener una ganancia a costa de estos.

Es el estado, interfiriendo, el que convierte  a una persona que vende determinadas sustancias, y al que las compra, en delincuentes que pueden terminar en prisión, con sus vidas arruinadas, a pesar de tratarse de acciones voluntarias que no agreden el derecho de ninguna otra.

Y los ejemplos son interminables, este blog es un compendio de esos ejemplos  de como una noción tan básica de permitir el desarrollo de una sociedad libre y pacifica tenga tantos enemigos, con tantos intereses creados y tantas confusiones acerca de lo que realmente constituyen los mercados libres y una sociedad voluntaria.

La FIFA no debiera meterse en la sanción que le pueda corresponder a Tevez, según lo decidan sus empleadores el Manchester City. El estado tampoco se debería meter en aquellas relaciones libres y voluntarias, donde dos personas realizan intercambios que, por definición, se benefician mutuamente.

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