Política para anti-políticos

El anti-político es aquel que desprecia la política. Es el que alguna vez creyó en algo y ahora tiene la certeza de que “son todos iguales”. Es el que dejo de creer en la política, el que vota por el mal menor, en blanco, o no vota. El anti-político quiere un cambio, pero esta resignado en intentarlo. Descree de las estructuras políticas y se limita a intentar que no lo jodan (que no lo pisen!)

Hay muchos que se sienten identificados con esa postura. Si vos sos uno de ellos puede ser que la siguiente idea te entusiasme: existe una solución por fuera de la política.

Al fin y al cabo la política, como la conocemos, se trata de la imposición de un plan por un político elegido por la mayoría (ese plan no lo conocemos, o nadie lo menciona o solo es descripto vagamente), y como resultado tenemos una sociedad donde predominan las relaciones  definidas por la política, y eso implica que están basadas en una imposición, o sea la violencia. Actividades pacificas y voluntarias entre dos personas se ven sometidas a la regulación estatal en el mejor de los casos, a la persecución en el peor.

Si sos un anti-político decepcionado con la política solo queda una alternativa: la despolitizacion de la sociedad. Con esto me refiero a obligar a que la política, que los políticos, dejen de ser importantes en nuestra vida diaria, que sus decisiones sean un tema menor, y su influencia en nuestras vidas sea reducida a un mínimo, o nula.

Si se van todos, alguien esta listo para ocupar su lugar.

El objetivo del anti-político una vez que se resigno de encontrar soluciones políticas debería ser el de terminar con la influencia de la política en TODOS los ámbitos de nuestra vida: la educación, el comercio, el trabajo, la salud, las sustancias que decidimos consumir, las comidas que queremos comer, la solidaridad o caridad, entre muchas otras.

En el blog venimos día a día señalando esta politización de la vida cotidiana, y como afecta las relaciones voluntarias, siempre para peor. Acá intentamos hacer un listado con algunas de las mas relevantes.

En conclusión, si sos anti-político, todavía te queda una alternativa, y es luchar para que la política deje de ser un factor determinante, que los políticos dejen de entrometerse en tu vida y tus decisiones, y que pases vos a tomar el control de tu vida. Si la política pierde ese poder que tiene, quién  es elegido es un tema menor.

La resignación y la pasividad es contraria a los objetivos del anti-político, ya lo dijo  Edmund Burke “Para que triunfe el Mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.”

Las alternativas para lograr eso son muchas, y la mayoría no implica involucrarse en la riña política, si no en difundir la idea básica: los políticos fracasaron. Acá podés encontrar algunas, podés sugerir algunas otras, y si no encontras a nadie para que te acompañe en esta tarea podes contactarte  en quenotepisen (a) gmail.com y podemos orientarte en los proyectos que promueven esto.