La inflación en una página

Por Henry Hazlitt

[Publicado originalmente en The Freeman – Mayo 1978]

1. La inflación es un aumento en la cantidad del crédito y dinero. Su principal consecuencia es el aumento de precios. Por lo tanto la inflación —si hacemos mal uso del término para referirnos al aumento de precios en sí — es causada solamente por la impresión de dinero. Por esto, la política monetaria del gobierno es enteramente responsable.

2. La razón más frecuente por la que se imprime dinero es por la existencia de un presupuesto desequilibrado. Los presupuestos desequilibrados son causados por gastos extravagantes de los gobiernos que no quieren o no pueden pagar aumentando la recaudación impositiva. Los excesivos gastos son principalmente resultado de los esfuerzos del gobierno en redistribuir la riqueza y el ingreso —en pocas palabras, forzar al productivo a sostener al improductivo. Esto erosiona los incentivos de trabajo tanto para el productivo como el improductivo.

3. Las causas de la inflación no son, como se suele decir, “múltiples y complejas”, es simplemente el resultado de imprimir demasiado dinero. No existe nada llamado “inflación de costos”. Si, sin un aumento en el stock de dinero, los salarios y otros costos se elevan, los productores que intenten pasar los costos alzando los precios, sencillamente venderán menos productos. El resultado será una reducción en la producción y una pérdida de empleos. Costos más altos solo pueden traducirse en precios de venta más altos cuando los consumidores tienen más dinero para pagar precios más altos.

4. Los controles de precios no pueden detener o aminorar la inflación. Siempre hacen daño. Los controles de precios simplemente ajustan o eliminan los márgenes de ganancia, y llevan a cuellos de botella y escasez. Todos los controles de precios y salarios, incluso el “monitoreo” de los mismos, es simplemente un intento de los políticos de trasladar la culpa de la inflación a los productores y vendedores, en vez de a sus propias políticas monetarias.

5. La inflación prolongada nunca “estimula” la economía. Al contrario, la desequilibra, irrumpe, y mal dirige la producción y el empleo. El desempleo es principalmente causado por excesivos salarios en algunas industrias, producto de las demandas extorsivas de los sindicatos, las leyes de salario mínimo (que mantienen a los jóvenes y a los que no tienen instrucción sin trabajo), o por prolongados y demasiados generosos seguros de desempleo.

6. Para evitar un daño irreparable, el presupuesto debe equilibrarse lo antes posible. El equilibrio debe lograrse recortando el gasto imprudente, y no aumentando la carga impositiva que ya de por sí se encuentra socavando los incentivos y la producción.

(Vía BB)