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Historias de cada día

Las historias de todos los días son las que ponen en dimensiones el accionar del estado y los incentivos perversos que genera.  Las historias de todos los días son las que no aparecen en los diarios, son esos relatos efímeros que expresan mucho más de lo que está escrito. Expresan lo que Bastiat agrupaba bajo la categoría: lo que no se ve.

El verdadero daño del estado solo se puede comprender si se analizan esas pequeñas escenas de todos los días, en las que no lo vemos, no lo percibimos, pero está ahí, haciendo uso de la fuerza, lo único que sabe hacer.

Decía J.P. Prouhdon:

“Ser gobernado es ser observado, inspeccionado, espiado,dirigido, sometido a la ley, regulado, escriturado, adoctrinado, sermoneado, verificado,estimado, clasificado según tamaño, censurado y ordenado por seres que no poseen los títulos, el conocimiento ni las virtudes apropiadas para ello. Ser gobernado significa, con motivo de cada operación, transacción o movimiento, ser anotado, registrado, contado, tasado, estampillado, medido, numerado, evaluado, autorizado, negado, autorizado, endosado, amonestado, prevenido, reformado, reajustado y corregido. Es, bajo el pretexto de la utilidad pública y en el nombre del interés general, ser puesto bajo contribución, engrillado, esquilado, estafado, monopolizado, desarraigado, agotado, embromado y robado para, a la más ligera resistencia, a la primera palabra de queja, ser reprimido, multado, difamado, fastidiado, puesto bajo precio, abatido, vencido, desarmado, restringido, encarcelado, tiroteado, maltratado, juzgado, condenado, desterrado, sacrificado, vendido, traicionado, y, para colmo de males, ridiculizado, burlado, ultrajado y deshonrado.”

 Nadie lo puede negar.

Sin más introducciones les dejó la historia que dejo nuestro lector marcelo, en un comentario, contando todas las peripecias que tuvo que vivir cuando quiso emprender en este país.

Mi nombre es Marcelo, tengo 33 años, en pareja, tengo un hijo de 4 años. Trabajo por mi cuenta desde los 18 años en actividades relacionadas a la mecánica y la metalúrgica.

Hace unos 9 meses, con los pocos ahorros que junte después de 15 años de trabajo, se me dio la oportunidad de poner un taller considerable, una pyme, que me daría trabajo a mí y a 4 personas más.

Al principio tuve que trabajar solo ya que no es sencillo conseguir gente calificada para trabajar, cuando la conseguí… mejor no haberlos conseguido.

Al principio todo marchaba razonablemente bien por lo que se les informo a las personas que en poco tiempo se harían los trámites para las habilitaciones correspondientes y se los pondría con trabajo registrado.

A los pocos meses la cosa no iba tan bien por lo cual se atrasaron los tramites de habilitación la consecuente puesta en blanco de los empleados.
Igualmente ninguno de ellos reclamaba el ponerlos en blanco ya que cobraban buenos pagos y en tiempo y forma.

Independientemente de esto uno de los empleados faltaba reiteradamente y nos atrasaba el trabajo a todos por lo cual se le pidió que fuera responsable o no viniera mas.

Mientras uno le pedía por favor que viniera este muchacho parecía ensañarse más con el hecho de faltar. Pero fue hasta que se le dijo que no viniera más para que empezara a amenazar con abogados. A los pocos días carta documento y seguramente futuro juicio en puerta.

A todo esto decidí que bajásemos la producción y seguir las 4 personas que quedábamos, ó sea yo y tres personas más redoblando esfuerzos y haciendo el trabajo de uno más, entre todos.

A partir de ese día, ya no tuve sábados, domingos ni feriados, tratando de recuperar tiempo.

Esto paso a principios de junio, ahora a principios de agosto otro empleado se lastimó un pulgar y no quiso atención medica a pesar que se le pidió que asista al médico ya que tiene seguro de accidentes y de farmacia, pero como la lesión fue menor, no hubo nada para reclamarle al seguro.
Pero este tipo actuó de mala fe y no vino mas a trabajar obligándome a reemplazarlo.

Ahora el pretende una indemnización por despedirlo cuando bien sabía que no tenía contrato, pero él decía “mejor si estoy en negro porque estoy inhibido y si no me quitan el sueldo”.

Hoy estoy decidido a cerrar, y a empezar mi actividad en otro lugar y sin empleados. Nunca más en mi vida voy a volver a ofrecerle dinero a alguien a cambio de trabajo, no señor, nunca más.

Hoy me imagino que en poco tiempo estaré enfrentando dos juicios laborales. Lo poco que pude ganar en nueve meses de trabajo seguramente lo perderé y posiblemente tenga que poner plata de mi bolsillo en multas a favor del estado por trabajo en negro, que seguramente no van a ser nada baratas.

También tendré que insolventarme, para resguardar mi patrimonio
y posiblemente tenga que mantener esa situación durante mucho tiempo.

Cual fue mi pecado tan grande? darle trabajo a 4 personas desocupadas, hacerles tener un buen sueldo durante los meses que se pudo trabajar, producir riquezas y bienestar para mucha gente, ya que no solo nos beneficiábamos nosotros, sino también quienes compraban mi mercadería, la señora que me alquila el galpón, la gente que me vendía insumos etc.

Hoy gracias a las leyes laborales y las “conquistas sociales” seremos 5 desocupados los que trabajábamos, la dueña del galpón lo va a tener vació un largo tiempo, la gente que me vendía insumos venderá menos, quienes compraban mis productos tendrán que optar por otros menos convenientes, y toda la gente que se beneficiaba indirectamente de lo que yo producía ya no lo va a hacer.

Haciendo un balance de la situación, nadie gano nada, todos perdimos, yo no me arrepiento de nada, cuando tuve que optar entre poner todo en regla o darle de comer a mi familia hice lo correcto y lo volvería a hacer mil veces más.
Acá en la argentina peronista, justicialista, de la justicia social, lo que está mal es emprender es dar trabajo, es producir, eso a los ojos del estado es ser peor que Hitler, Mussolini y bin Laden juntos.

Por ese motivo que gracias a las leyes argentinas, un emprendedor, nunca más va a emprender nada y jamás volveré a dar trabajo y les dejo como consejo lo mismo: no produzcan ni den trabajo, empleados en blanco en negro o como sean, el empleador tiene el juicio laboral garantizado

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Alentamos que nos sigan enviando a quentopisen (a) gmail (.) com sus experiencias, o las dejen en los comentarios.